El agricultor minifundista Juan Carlos Furlán observa que la actual desregulación de la yerba mate es una herramienta para expulsar a los trabajadores de sus chacras. Si eso ocurre, avanzarán en este territorio las grandes empresas con monocultivo con la mirada puesta en satisfacer la demanda mundial de biomasa, granos y otros productos. “La selva misionera puede (como en Chaco) desaparecer completamente en menos de diez años“, advierte. Sin embargo, agrega, “el mundo también demanda biodiversidad” y mitigación del cambio climático, y en ese marco, las y los misioneros tienen todo para posicionarse y lograr el crecimiento socio económico ambiental sustentable.














