Ley de Glaciares: “Si degradan la fábrica de agua en los Andes, aceleran la bajante del Paraná”

Señores legisladores, no se equivoquen: lo que le quiten al glaciar en la Cordillera, nos lo quitan a nosotros en la Cuenca del Plata. El agua no conoce límites jurisdiccionales. Modificar la definición de ambiente periglacial para permitir la minería es cortarle las venas al sistema que alimenta nuestros ríos. Si degradan la fábrica de agua en los Andes, aceleran la bajante del Paraná que hoy mismo estamos sufriendo en las costas de Posadas“, sostuvo esta noche el abogado Martín Ferroni, presidente de la Asociación Civil Orembaé, con sede en la capital de Misiones, al exponer en la audiencia pública en la Cámara de Diputados por la modificación de la Ley de Glaciares.

El abogado denunció públicamente que la reforma de la norma “es inconstitucional“. El Derecho Ambiental, explicó, “se rige por el principio de no regresión. Una vez que el Estado reconoció una protección legal para los glaciares y su entorno, no puede dar un paso atrás por intereses extractivos coyunturales. Estamos ante un intento de ‘flexibilización’ que huele a los mismos atropellos que denunciamos cuando intentan avanzar sobre nuestra Selva Paranaense”.

Vinculado, recordó que “Misiones sabe lo que es el extractivismo: lo vemos en el monocultivo de pino que seca nuestras vertientes“. Esta reforma, agregó, “busca desproteger los glaciares para favorecer a las mismas corporaciones que ven a la naturaleza como una ‘externalidad’. Si permitimos que se achique la definición de glaciar para que entren las máquinas, mañana vendrán por nuestras áreas protegidas con la misma excusa del desarrollo“.

Frente a una ley que busca cuantificar el glaciar solo por su valor comercial, oponemos la visión del Buen Vivir (Sumak Kawsay)”, expresó Ferroni. “Los glaciares son bienes comunes, no recursos naturales. Son los guardianes de la vida”, continuó. “Desde Misiones, donde la biodiversidad es nuestra mayor riqueza, exigimos que se respete el Inventario Nacional de Glaciares existente. No necesitamos una ley que facilite la minería, necesitamos una ley que garantice el agua para las generaciones futuras“, señaló.

A modo de ejemplo sobre la importancia del ambiente y el rol de los ciudadanos en su defensa, de la militancia ambiental activa, Ferroni recordó que “en este mes de abril, en Misiones conmemoramos los 30 años del Plebiscito de ‘No a Corpus’. En 1996, el 88% de nuestro pueblo le dijo ‘No’ a una megarepresa que amenazaba nuestra biodiversidad y nuestra cultura. Allí aprendimos que el ambiente no es una concesión del Estado, sino un derecho que el pueblo ejerce y defiende. Esa misma conciencia es la que hoy nos trae aquí. Así como en Misiones defendimos el Paraná de los muros de hormigón, hoy defendemos los glaciares de la ambición minera“.

Destacó además que la modificación de esta ley “es un desprecio a la voluntad popular y a la participación ciudadana consagrada en el Acuerdo de Escazú“, y advirtió: “no pueden legislar de espaldas a los territorios. La soberanía ambiental no se negocia en los pasillos de una cámara; se legitima en la decisión de los pueblos de proteger su ciclo vital. Modificar esta ley es ignorar la lección que Misiones le dio al país hace tres décadas: cuando el pueblo decide proteger su agua, no hay lobby empresarial que valga“.