Más de 800 productores y guardianes de semillas se reunieron el pasado viernes en Aristóbulo del Valle para celebrar la 29° Feria Provincial de Semillas de Misiones. El encuentro, centrado en el desarrollo sostenible y el intercambio de saberes ancestrales, se transformó en un potente escenario de protesta contra el proyecto legislativo nacional que busca modificar la Ley de Tierras —cuyo debate en el Senado está previsto para el 6 de agosto—. Asimismo, la jornada alzó la voz en defensa de la agricultura familiar, las comunidades guaraníes y los productores yerbateros, hoy gravemente afectados por la desregulación económica del Gobierno de Javier Milei.

El valor político de la soberanía alimentaria
La crisis económica actual y las amenazas que representan las políticas nacionales para los pueblos originarios y los agricultores marcaron el pulso de la jornada.
Gerardo Segovia, integrante de la Red de Agricultura Orgánica de Misiones, destacó el carácter profundamente político del encuentro como herramienta de resistencia: “Esto es una revolución de la vida. Las semillas dan vida y alimento; si están en manos de los agricultores, nosotros decimos libertad”. En cada semilla, observó, “hay una historia que contar que se transmite de generación en generación”. El dirigente ponderó además la fuerte presencia de los pueblos originarios y el fenómeno de la neorruralidad: “el regreso de los jóvenes a la tierra”.
Para Segovia, “el acto de comer es un acto político”. Reflexionar sobre qué consumimos implica “elegir el plato de un modelo o de otro. Si compramos todo en el supermercado, elegimos un modelo de origen incierto que, sostenemos, no alimenta. Los transgénicos no son semillas; son la artificialidad de la naturaleza impulsada por las corporaciones”. En la vereda opuesta, ubicó al modelo agroecológico: “El agricultor que comparte sus semillas y su sabiduría da vida a lo que luego se vende en las ferias francas, almacenes y redes de comercio justo”.

La Feria de Semillas reafirma que “otro camino es posible, basado en compartir y no en privatizar la vida”, recalcó el referente. En esa línea, ratificó el rechazo histórico a los transgénicos y a las represas: “Estamos a favor de la vida, y cuando la vida está en juego, las mujeres aparecen con especial fuerza”. Durante el evento, las consignas fueron unánimes: un rotundo “no” a los desalojos, a la extranjerización de la tierra, a la modificación de las leyes de Semillas y de Bosques Nativos, a la desregulación yerbatera y a las represas.
Intercambio, cultura y arraigo territorial
El Club de Caza y Pesca de Aristóbulo del Valle fue la sede de la actividad central: el tradicional intercambio de semillas nativas y criollas.
Organizada por el Movimiento por las Semillas Campesinas de Misiones, la jornada logró nuclear a productores, académicos, comunidades guaraníes, movimientos socioambientales y funcionarios. El programa incluyó la comercialización de productos de la economía social, artesanías y plantas medicinales, así como la exposición de plantines cultivados por familias agricultoras. Además, se dictaron talleres sobre agroecología a cargo de referentes provinciales y nacionales, acompañados por la presentación de experiencias territoriales, expresiones artísticas y celebraciones culturales en honor a la Pachamama.

Fuente: Entrevista de la periodista Mónica Gómez.
Fotos: Victoria Segovia.