En el marco de la llegada del gobernador de la Provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, a Misiones, un amplio arco de organizaciones de productores yerbateros alzó la voz para poner en agenda nacional la crisis que atraviesa la principal economía regional del Nordeste. A través de una carta abierta, referentes del sector primario alertaron sobre las consecuencias del DNU 70/2023, defendieron el rol histórico del Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) y plantearon el desafío de que la Provincia asuma a la actividad como estratégica para su desarrollo y crecimiento con soberanía económica, en el marco de una nueva articulación con la Nación.
El documento lleva las firmas de Hugo Sand (Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones), Jorge Skripczuk (Asociación Civil Impulso Yerbatero), Antonio Franza (Asociación de Yerbateros del Alto Uruguay), Julio Alfredo Petterson (Asociación Civil de Productores Yerbateros del Norte) y Salvador María Torres (Cooperativa Río Paraná Limitada).

Respuesta directa a la desregulación
El texto entregado a Kicillof responde frontalmente a los dichos del ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, quien afirmó públicamente que en diez años la industria yerbatera será “irreconocible”.
Los productores recogieron el guante y plantearon el debate central sobre el modelo de provincia y de país en juego: “Efectivamente, puede que dentro de diez años la industria yerbatera sea irreconocible. La verdadera pregunta es qué tipo de industria queremos que sea: ¿una con cada vez menos productores, familias abandonando sus chacras y una renta concentrada, o una capaz de crecer, exportar y agregar valor conservando su entramado social? Exportar más no puede significar producir menos productores.”
Desequilibrio de mercado y el rol del INYM
Las organizaciones remarcaron que el desmantelamiento de las capacidades regulatorias y técnicas del INYM no generó un escenario de libre competencia, sino que desplazó el control hacia los grupos con mayor poder económico de la cadena.
*Estructura asimétrica: La producción primaria está atomizada en miles de familias agrarias que enfrentan a un número reducido de compradores industriales con alta capacidad financiera y logística.
*Formación de precios: Sin el contrapeso institucional del INYM, los actores concentrados ejercen influencia decisiva en los dos extremos: abaratando el pago de la materia prima al colono y encareciendo el producto al consumidor.
*Pérdida de capital: Denuncian una caída abrupta en el precio de la hoja verde y un proceso acelerado de descapitalización en las chacras.
Misiones como eje de un nuevo federalismo
Los dirigentes recordaron que Misiones concentra el 85 % de la producción de hoja verde del país, por lo que las decisiones que afectan a la actividad repercuten de manera directa en la economía global de la provincia, sus municipios, la red de cooperativas y los miles de productores y tareferos.
En esa línea, reclamaron la derogación de las modificaciones impuestas por el DNU 70/2023 y la reconstrucción de un INYM fuerte, con capacidad técnica, fiscalizadora y de fomento asociativo.
Vinculado a ello, señalaron que la crisis actual es “una oportunidad para discutir otro modelo”. Recordaron que “las decisiones fundamentales sobre el funcionamiento de esta economía regional continúan adoptándose fundamentalmente fuera del territorio donde se genera la riqueza”, y en ese marco, consideraron que “ha llegado el momento de discutir otra concepción del federalismo económico. Una concepción en la que las provincias productoras no sean meras receptoras de decisiones nacionales, sino protagonistas en la definición de las políticas que determinan el futuro de sus economías regionales”. En Misiones, garantizaron, “está comenzando precisamente ese debate”.
En este sentido, valoraron las iniciativas locales para discutir herramientas provinciales de emergencia y protección “para defender una actividad estratégica para su población y su territorio”, pero insistieron en que el Estado Nacional debe asumir su responsabilidad mediante un federalismo concertado, “con una nueva articulación entre Nación y provincias”.
“Creemos que la discusión sobre la yerba mate también debe formar parte de una conversación más amplia sobre federalismo, producción y soberanía económica”, enfatizaron. “La defensa de las economías regionales y de quienes las sostienen debe ocupar un lugar central en cualquier discusión sobre el futuro productivo de la Argentina”, ratificaron en la carta entregada al gobernador de Buenos Aires, uno de los posibles candidatos a presidente de la República.
Finalmente, los representantes agrarios abogaron por una política pública nacional que priorice el crecimiento con inclusión, apostando a la tecnología, la innovación y la apertura de mercados internacionales, pero manteniendo como eje vertebrador a los pequeños y medianos productores que le dan forma a la identidad productiva misionera.