Plantan árboles con drones para recuperar el Gran Chaco

El Gran Chaco es uno de los bosques más grandes de Sudamérica y uno de los más deforestados del planeta.

Las organizaciones The Nature Conservancy, ONG ambiental global, y ReForest Latam, startup de soluciones climáticas, iniciaron el desafío de recuperarlo, con una meta inicial de plantación de 100.000 árboles.

Como se trata de una superficie muy extensa, la tarea se realiza con drones que sobrevuelan las zonas degradadas y dejan caer cápsulas biodegradables con semillas nativas adentro. Cada cápsula contiene tierra, nutrientes y una especie distinta, elegida según lo que ese suelo necesita. Un algoritmo analiza el terreno previamente y decide qué sembrar en cada punto, como si fuera un mapa de prescripciones para un bosque. Además, las cápsulas se monitorean cada 45 días.

Las especies utilizadas son algarrobo, quebracho, guayacán, palo borracho y otros originarios, “que saben vivir ahí, que atraen fauna y reconstruyen el suelo desde la raíz”, se explica desde La Ciencia Dice. “Sin ellos, el resto del ecosistema no vuelve”, agregan.

Área de trabajo

Los trabajos de plantación aérea ya se concretaron en Tostado (Santa Fe) y Bandera (Santiago del Estero), en plena zona productiva del Gran Chaco.

“Elegimos estas especies porque están naturalmente adaptadas a las condiciones climáticas del Gran Chaco”, explicó Maia Plaza Behr, de TNC Argentina en Despertar Entreriano. Además, dijo, “los árboles nativos son esenciales para restaurar las interacciones ecológicas: favorecen el movimiento de fauna e insectos, ayudando así en la recuperación de las funciones que se pierden en un paisaje altamente fragmentado”.

Por su parte, Ignacio Gasparri, director de ciencia de ReForest, enfatizó que la actividad “combina biotecnología aplicada a semillas, drones de precisión y análisis ecosistémico, con el objetivo de hacer que la restauración sea eficiente, adaptativa y escalable”.

El Gran Chaco

El Gran Chaco Americano es la ecorregión boscosa más extensa del continente después del Amazonas y la más grande de bosques secos de América del Sur.

“Está conformado por una amplia diversidad de hábitats, especies y culturas, por lo que es un soporte vivo de un entramado biológico, social y productivo que genera arraigo en el territorio e identidad propia”, destaca la Fundación Vida Silvestre Argentina.

Se extiende en Argentina, Paraguay, Bolivia y Brasil, desde latitudes tropicales (18°S) hasta ambientes subtropicales (31°S). Ocupa un poco más de 100 millones de hectáreas.

En nuestro país, abarca las provincias de Chaco, Santiago del Estero, Formosa, norte de Santa Fe, Córdoba y San Luis, este de Salta, Tucumán, La Rioja, Catamarca, y el oeste de Corrientes.