Posadas, Misiones, 5 de febrero de 2026. Para integrar la comunidad y con ello fortalecer el cuidado de bienes y servicios naturales, se propone ampliar el área de la Reserva de Biósfera Yabotí y aplicar en esa nueva superficie, identificada como “de amortiguación”, el desarrollo socio económico sustentable.
La idea está contemplada en el Plan de Gestión de Yabotí, un documento oficial del Gobierno de Misiones, cuya implementación está en manos de un Comité de Gestión, encabezado por la Subsecretaria de Ecología y Desarrollo Sostenible, con la coordinación del Área de Manejo Integral de la Reserva de Biosfera Yabotí (AMIRBY), e integrado por representantes de las partes que componen el área protegida.
La ampliación de Yabotí abarcaría “su actual zona de influencia, siendo sus límites norte y noroeste, la Ruta Nacional 14; sudoeste, la Ruta Provincial 13; sur, el Río Uruguay, incluyendo a las localidades de El Soberbio y San Pedro”. Esto, se destaca en el documento, “no implicaría por parte de los Municipios ni de la Provincia, la eximición de impuestos a propietarios, como se ha implementado en los límites actuales de Reserva de Biósfera Yabotí, ya que se tratará de una zona de transición, en donde se busca incentivar la producción sostenible a través de programas y proyectos de índole provincial, nacional o internacional que pueden ser financiados con fondos externos”. Es decir, se considera importante extenderla para asignar a esa superficie un tratamiento preferencial de producción sustentable, amigable con la naturaleza, y de esta manera integrar la comunidad a la conservación resguardando a la actual zona protegida.
La iniciativa suma, en esta zona de amortiguación, “a la propiedad de Forestal Belga, al norte de la Reserva y a la conexión entre ésta y la Reserva”, y “los márgenes de los arroyos desde sus nacientes próximas a la Ruta 14 y la Colonia Paraíso al sur”. Además, “las áreas núcleo se ampliarían, sumando al Parque Provincial Piñalito e incluyendo la totalidad de los lotes del Parque Provincial Caá Yarí, la Reserva Experimental de Uso Múltiple Guaraní y la Reserva Natural Cultural Papel Misionero”.
De cumplirse, se estarían alcanzando dos grandes logros: por un lado, “conectar las áreas de valor de conservación, como la Reserva Yabotí con Forestal Belga y el Parque Provincial Piñalito, favoreciendo la conservación de grandes predadores como el yaguareté, y por el otro, integrar a las comunidades a fin de que se sientan parte de un proyecto que le brinda bienes y servicios que mejoran su calidad de vida”.