Se estableció la máxima protección a 12 especies de flora exclusivas de Misiones

La Cámara de Diputados de Misiones aprobó, el jueves último (7 de mayo de 2026), un proyecto de Ley que establece “declarar Monumento Natural Provincial de interés público y fuera del comercio a las especies de plantas vasculares, declaradas como especies endémicas” en Misiones, asignando la máxima categoría de resguardo a estos vegetales que habitan de forma natural exclusivamente en el territorio de la provincia, es decir que no existen de manera natural en ninguna otra parte del mundo, lo que las hace únicas y, a menudo, muy vulnerables a la extinción.

Se trata de 12 especies que crecen sobre las areniscas de los Departamentos San Ignacio y Candelaria: Austrochthamalia teyucuarensis, Borreria loretiana, Eugenia lilloana, Hedeoma teyucuarensis, Hypercum robsonii, Hyptis australis, Lessingianthus teyucuarensis, Mesosetum comatum, Oxypetalum teyucuarense, Sida loretana, Sida rhizomatosa, y Tephrosia fertilis.

Un Monumento Natural Provincial en Misiones es una figura de máxima protección legal otorgada por la Ley XVI – N° 29 a especies de flora, fauna, ambientes o sitios de singular importancia científica, cultural o paisajística. Esta categoría prohíbe la caza, captura, tenencia o destrucción de la especie en todo el territorio misionero para evitar su desaparición.

La iniciativa de proteger las plantas endémicas surgió ya en el año 2016 con Héctor Keller, Doctor en Recursos Naturales, docente de la Facultad de Ciencias Forestales de la UNaM, investigador independiente del IBONE CONICET y dedicado desde hace mucho tiempo, con importantes hallazgos, al estudio de la flora en Misiones.

Con él dialogamos para comprender un poco más sobre esta importante noticia.

Paranaense (P). Dr. Keller, ¿en qué radica la importancia de proteger a las plantas endémicas?

Héctor Keller (H.K.). Una planta endémica es aquella especie vegetal que evolucionó y vive de forma natural exclusivamente en un área geográfica limitada y específica, no encontrándose de manera natural en ninguna otra parte del mundo. Su distribución restringida la hace única y altamente vulnerable a la extinción.
Proteger a las plantas endémicas es crucial porque existen exclusivamente en una región específica, y si se pierden, se pierde también componentes irremplazables de la biodiversidad. Son pilares para el equilibrio del ecosistema, proveen alimento y refugio a la fauna local, ofrecen resistencia natural a plagas y al cambio climático, son parte de la identidad natural de un lugar, entre otras cosas.
Para que se entienda, la diferencia principal con una planta nativa es que, mientras una planta endémica tiene una distribución muy restringida, una planta nativa crece naturalmente en una región pero puede extenderse también por otras zonas geográficas.

P. La Ley que se acaba de aprobar establece Monumento Natural Provincial para 12 especies, pero en realidad hay muchas más especies endémicas en Misiones registradas por Usted.

H.K. Si. De hecho, el proyecto de Ley se contextualiza en al menos 30 especies de plantas vasculares endémicas de Misiones que tenía listadas hace unos 10 años. Una revisión actualizada, profunda, y el hallazgo de nuevos taxones endémicos eleva ese número a cincuenta especies, que es el número que estamos manejando actualmente. Finalmente, la ley aprobada el jueves establece la protección bajo figura de Monumentos Naturales de 12 especies, las que crecen sobre las areniscas de los Departamentos San Ignacio y Candelaria.

P. La iniciativa de proteger por Ley a las plantas endémicas fue suya. ¿Nos puede compartir cómo surge su interés particular en este tema y su transitar hasta el proyecto que finalmente se aprobó en Diputados?

H.K. La preocupación por los endemismos vegetales de nuestra provincia surgió en la Facultad de Ciencias Forestales hace más de 20 años en una reunión de jardines botánicos, en la cual se definieron prioridades para la conservación ex-situ e in-situ de la flora nativa.

Desde entonces he invertido parte de mi tiempo académico en delimitar esos endemismos explorando su presunta área de distribución, a veces sobre la base de colecciones ya centenarias. Ello, por supuesto, resultó infructuoso para algunas especies que creemos ya han desaparecido de su área de distribución tan reducida, y por ende han desaparecido de la faz de la tierra. Podemos mencionar a Oxypetalum guaraniticum (Apocynaceae) de la localidad de Bonpland, cuya única muestra conocida se encuentra depositada como material de herbario en un instituto sueco.

Pero esas exploraciones permitieron un reencuentro con varias especies notables, como Hyptis australis (Lamiaceae) cuyo ejemplar tipo fue recolectado por primera vez por el escritor uruguayo Horacio Quiroga.

Y lo mas fascinante y alentador de esta experiencia fue que al recorrer esas áreas de endemismos, como las areniscas de Misiones, pude hallar muchas nuevas especies para la ciencia.

Así, de esa docena de especies que ahora ingresan como Monumentos provinciales tuve la fortuna de hallar la mitad de ellas, seis especies. Y de esas seis pude personalmente ocuparme de la descripción y validación taxonómica de cuatro. Austrochthamalia teyucuarensis H.A.Keller (Apocynaceae), Hedeoma teyucuarensis H.A.Keller &Tressens (Lamiaceae), Hypericum robsonii H.A.Keller & Crockett ( Hypericaceae) y Oxypetalum teyucuarense Farinaccio & H.A.Keller (Apocynaceae).

Entregué a uno de mis máximos mentores en Botánica, el Ing. Antonio Krapovickas, fundador del Instituto de Botánica del Nordeste, material original (Typus) de dos especies que recolecté en las areniscas de Loreto: Sida rhizomatosa Krapov. y Sida loretana Krapov. Ambas pertenecientes a la familia Malvaceae. Al momento de describir esta última, la única población conocida de la especie desaparecía bajo el nuevo trazado de la ruta nacional 12 como resultado de obras complementarias de las últimas cotas de la represa Yacyretá. Hoy ignoramos si la especie aún habita algún recóndito lugar de ese paraje, o ya ha desaparecido para siempre.

Motivado por todos estos hallazgos y la situación de varias especies en el año 2016 redacté los fundamentos del proyecto de ley y publiqué ese primer intento en la plataforma Research Gate. Después de varios intentos y el trabajo sinérgico con fundaciones dedicadas a la labor de conservación, todo este camino rindió sus frutos con la sanción de la Ley.

El desafío ahora es apuntar a normativas móviles que contemplen la figura generalizada de endemismos biológicos a medida que vayan surgiendo, como una responsabilidad de gestión en la jurisdicción municipal o provincial que las incluye.

Protección a tiempo

Las especies citadas, se explica en el proyecto de ley escrito por Keller, crecen todas en tierras de propiedad privada integrando el área de amortiguación del Parque Provincial Teyú Cuaré y la Reserva Natural Osununú. “Sus lotes pertenecen a distintos propietarios, algunos con intención de conservar su biodiversidad a través de la figura de Reservas Privadas y otros que no realizan ningún tipo de manejo o uso del área. Parte de las mismas han sido por mucho tiempo y lamentablemente continúan siendo sitios en donde se deposita basura, se producen incendios y en donde se corría el rally provincial cada año“.

En ese marco, advierte el proyecto, “la mayoría de estas especies se encuentran en situación de peligro crítico porque sus poblaciones están constituidas por pocos ejemplares distribuidos en áreas de superficie restringida y liberadas al impacto inmediato de las actividades antrópicas o bien a diversos efectos paulatinos que se desencadenan a partir de tales perturbaciones”.

Por ello, se prohíbe “en todo el territorio de Misiones la extracción de su ambiente natural o cualquier otra acción u omisión que afecta la preservación, conservación o reproducción de las especies mencionadas”. Y, vinculado, aclara que “la autoridad de aplicación puede autorizar los casos en los que las acciones u omisiones prohibidas (…) pueden realizarse, cuando medien razones inherentes a la preservación, conservación, reproducción o para su estudio en investigaciones científicas de las especies“.

Bioma exclusivo

En el proyecto de Ley se destaca que el área donde están estas especies es muy singular y alberga flora ya protegida legalmente, como el Urunday blanco y la Palmerita enana: “Los pastizales del paraje Teyú Cuaré constituyen el único fragmento del Bioma Cerrado presente en la Argentina. Lo caracteriza la presencia de géneros de especies típicas de este bioma como los géneros Qualea, Acosmium, Allagoptera, Mesosetum. Una de estas especies, el urunday blanco (Acosmium subelegans), crece en esta área aislado o formando bosquecitos. En 2002, se lo ha declarado Monumento Natural Provincial mediante la Ley XVI 68 (ex N° 3873). Otra especie, la palmerita enana o pindocito (Allagoptera campestris), protegida por el Decreto Provincial Nº 2914/92 pero ausente en el nuevo Digesto ambiental, también crece en los pajonales mesófilos de Axonopus suffultus y Axonopus siccus“.

“Crecen en la Reserva Natural Tenondé los últimos ejemplares de Oxypetalum teyucuarense (Apocynaceae) y de Hedeoma teyucuarensis (Lamiaceae), la que cuenta hoy con un solo ejemplar remanente en su sitio original de distribución y otros varios individuos resultantes de prácticas de restauración efectuadas por Fundación Hábitat y Desarrollo”, manifestó Keller. Esta última especie “constituye un recurso medicinal y aromático para pobladores locales, quienes sin saberlo han llevado hasta el borde de la extinción a una planta naturalmente escasa“, entre otras consideraciones afines. “Se ha descrito el año pasado un nuevo endemismo para la ciencia, que también ocurre en la Reserva Tenondé, se trata de Distimake tenondensis H.A.Keller & Zanotti (Convolvulaceae)”, agregó.

Se observa que la vegetación del Bioma Cerrado, se lee en el proyecto de Ley, “es especialmente susceptible a las invasiones biológicas de plantas exóticas, especialmente gramíneas africanas (Cynodon plectostachyus, Urochloa repens, Melinis minutiflora, M. repens), todas las cuales ya se han naturalizado en Teyú Cuaré y avanzan de manera más o menos vertiginosa sobre la vegetación natural”. Estas invasiones, sumadas a modificaciones del terreno, tales como redes de caminos y circuitos de rally, mencionados anteriormente, “han causado la extinción de la faz de la tierra de las últimas poblaciones de Ipomoea lanuginosa (Convolvulaceae), que no se ha vuelto a encontrar desde hace mas de un siglo“.

En los últimos años han sumado esfuerzos y acciones concretas de conservación de estas especies la Reserva Natural Tenondé (Fundación Hábitat y Desarrollo) con la adquisición de 75 hectáreas que incluyen sectores de pastizales con microendemismos, la Reserva Natural Osununú con un vivero que incluye algunas de las especies, los guardaparques del Parque Provincial Teyú Cuaré, Gendarmería Nacional y el Club del Río.

FOTOS: Héctor Keller.

-La foto de portada es la especie Oxypetalum teyucuarense.