Posadas, Misiones, 5 de febrero de 2026. Misiones estuvo a punto de perder una de las máxima categorías ambientales que ostenta, la de Reserva de Biósfera en el área Yabotí, otorgada por la UNESCO. Frente a tamaño riesgo, el Gobierno provincial encomendó la elaboración de un Plan de Gestión, que establece líneas para revertir el incumplimiento de compromisos de conservación y desarrollo sostenible, y así mantener ese reconocimiento internacional. El esquema de trabajo ya está terminado y validado por el organismo mundial. Sin embargo, se estaría demorando su implementación, de acuerdo a datos extraoficiales, y ante el silencio del Ministerio de Ecología que no respondió al requerimiento periodístico.
La Reserva de Biófera Yabotí fue creada como área protegida en el año 1993 (Ley provincial 3041 de 1993 ahora Ley XVI N 33) y es parte del programa MAB “El Hombre y la Biósfera” de la UNESCO desde 1995. Son 236.313 hectáreas de Selva Paranaense que se extienden en los municipios de El Soberbio, San Pedro y Fracrán, y limitan con el Brasil. abarca propiedades privadas, los parques provinciales Esmeralda, Moconá y Caá Yarí, la Reserva Experimental de Uso Múltiple Guaraní y la Reserva Natural Cultural Papel Misionero. En el lugar, la actividad económica está permitida siempre y cuando garantice la conservación de la naturaleza.
A 30 años de haberse creado, es la primera vez que Yabotí cuenta con un Plan de Gestión. Fue elaborado en esta ocasión a pedido del Gobierno provincial, ante la amenaza de perder el reconocimiento de la Unesco, por la consultora Ananda Consultora Ambiental SRL, con la modalidad de talleres participativos (más de 170 personas) con diversidad de actores, coordinado por la bióloga María Paula Bertolini y la psicóloga Gabriela Gürtner.
El documento contiene un diagnóstico, recomendaciones y propuestas de acción a implementarse desde el año 2025 y hasta el año 2034, para garantizar el resguardo de bienes naturales, socio económicos y culturales en esta que es una de las áreas protegidas más importantes (de las más extensas de Selva Paranaense, estratégica para el Corredor Verde, con riqueza hídrica y hogar de 19 comunidades guaraníes), que involucra directamente a tres municipios, y que adquiere relevancia mundial en el contexto del cambio climático.
Este medio de información gestionó entrevista con el Subsecretario de Ecología y Desarrollo Sostenible del Ministerio de Ecología, Facundo Ringa, para conocer el grado de cumplimiento del Plan, pero no obtuvo respuesta, ni aquí ni en otros ámbitos oficiales involucrados con el tema.
Sí hubo avances con el Comité Cuenca Forestal Yabotí, que tiene un enfoque volcado específico a la producción forestal sustentable, enmarcado en el Fondo Verde del Clima, del Programa de Pago de Resultados REDD+ Argentina, diferenciándose del Plan de Gestión de Yabotí que propone una atención integral al área protegida.
Responsables
El Plan de Gestión de Biósfera Yabotí debería ser implementado por el Comité de Gestión, que articula distintos actores e intereses del área protegida, encabezado por la Subsecretaria de Ecología y Desarrollo Sostenible, con la coordinación del Área de Manejo Integral de la Reserva de Biosfera Yabotí (AMIRBY); e integrado por dos miembros de propietarios de Yabotí; un miembro de las Municipalidades de El Soberbio, San Pedro y Fracrán; un representante del Ministerio de Turismo; dos miembros de comunidades indígenas de la Reserva; un miembro de la Dirección General de Bosques; un representante de la Reserva de Uso Múltiple Guaraní (RUMG); dos representantes de la zona de influencia (un productor y un industrial).
Además de este Comité, a la fecha debería estar vigente una Comisión Consultiva para asesorar técnicamente, hacer seguimiento o implementar proyectos, integrada por representantes del Corredor Verde del Ministerio de Ecología; organizaciones conservacionistas; universidades, fuerzas de seguridad, instituciones vinculadas a la producción (INTA, Agricultura Familiar) y de la Municipalidad de San Vicente.
Las preguntas que nos hacemos y cuyas respuestas la tiene los funcionarios del Ministerio de Ecología, son: ¿Se aprobó por Resolución ministerial el Plan de Gestión terminado en 2024 y con propuestas a implementar a partir del 2025? ¿Se constituyó el Comité de Gestión y la Comisión Consultiva? ¿Qué personas lo integran? ¿Qué acciones pautadas para el año 2025 se cumplieron hasta la fecha y cuales se pondrán en marcha en el presente 2026?
Medidas para recuperación y conservación de Yabotí
Un punto sobresaliente en el documento validado por la UNESCO es que, desde lo administrativo, la gestión del área protegida necesita una estructura más sólida, es decir mayor presupuesto, más personal y equipamiento.
Como acciones inmediatas, el Comité de Gestión ya debería estar funcionando con un plan operativo anual, con agenda de trabajo en conjunto con el Parque Estadual do Turvo para evitar la caza; tener armado un consorcio para atender posibles incendios en ese territorio, y debería haber avanzado con instrumentos legales para crear el Parque Provincial Caá Yarí, y para incorporar los daños ambientales como un delito penal.
Para conservar la biodiversidad, lo previsto para este año es la aplicación de planes de manejo para cuidar a la fauna en peligro de extinción, como el carayá rojo y el águila harpía, y la definición de nuevos diámetros de corte de las especies guatambú, rabo duro, grapia y otros, en resguardo del carpintero cara canela.
En esa línea, también resulta central todo lo programado por el Plan de Gestión para recuperar el bosque, para lo cual el año pasado ya debería haberse iniciado y culminado un diagnóstico del estado de conservación de la selva y en ese marco, mejorar la normativa ligada a la actividad forestal. No menos importante es la propuesta de ejecutar el sistema productivo kokueí (regenerativo) de producción de alimentos saludables y recupero de suelo, y modelos productivos agroecológicos que combinen especies nativas forestales, alimenticias, medicinales y aromáticas, esto último orientado a comunidades guaraníes. Asimismo, definir e impulsar el ecoturismo para favorecer el desarrollo local, previéndose para este 2026 contar con un registro de prestadores y operadores habilitados para trabajar en el lugar.
¿Propósito o despropósito?
Quienes invierten en Misiones por sus características ambientales, se preguntan ¿cómo es posible que se demore la aplicación de este Plan de Gestión?, aún más teniendo en cuenta que surgió precisamente porque la UNESCO estuvo a punto de retirar el reconocimiento de Reserva de Biósfera al área por el evidente incumplimiento de los lineamientos que armonizan conservación de la biodiversidad y desarrollo económico y social.
Debe considerarse además que cada día que se demora su aplicación, cuenta sobremanera, dada la importancia de la Selva Paranaense a nivel regional y mundial, en un contexto de Cambio Climático, de proliferación de incendios forestales y de escases de bienes esenciales como el agua.
Por lejos, el Plan de Gestión de Yabotí es una gran oportunidad con beneficios directos tanto para los pobladores de El Soberbio, San Pedro y Fracrán (por contemplar la conservación de bienes y servicios) como para la Provincia en su posicionamiento, a la hora de atraer inversiones y gestionar fondos verdes, como territorio que cuida a la naturaleza.