Desde este mes de agosto y hasta abril del próximo año, en la provincia de Misiones lloverá por encima del promedio mensual / anual. El escenario será significativamente notorio entre los meses de noviembre y enero, con impacto en la producción agraria, infraestructura y riesgo de inundaciones, sobre todo en las ciudades ubicadas sobre las márgenes del río Uruguay.
Los datos aportados por el meteorólogo y director de la Oficina de Prevención Ante Desastres Naturales (OPAD) de Posadas, Favio Cabello, son elocuentes: “Hay un 60 por ciento de probabilidad de que el fenómeno El Niño sea fuerte o muy fuerte, con un Niño fuerte comenzando en el invierno y potenciándose en la primavera, que es la estación tormentosa por excelencia. Los modelos indican que la mayor intensidad se va a producir entre noviembre y enero, y que va a finalizar en marzo-abril de 2027”.
El experto señaló que “los indicadores permiten prever un fenómeno parecido a El Niño que se manifestó en los años 1982-1983 y 1997–1998”, con importantes inundaciones.
Así, se espera “una primavera-verano muy lluviosa”, y si bien El Niño causa temperaturas superiores a la normal en todo el planeta, dijo Cabello, “en nuestra región pasa todo lo contrario, porque donde llueve mucho, tenemos más días nublados y las temperaturas son más bajas que lo normal”.
A modo de conclusión, expresó: “Sí estamos con El Niño, sí vamos a tener meses lluviosos a partir de agosto, y lo que no podemos saber a ciencia cierta es si vamos a tener las mismas consecuencias que en las décadas del 80 y del 90”.