Preocupación por la reforma de la Ley de Bosques Nativos en Misiones

La Fundación Vida Silvestre Argentina expresó su preocupación ante la reciente reforma de la Ley XVI – Nº 105 de Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos (OTBN) en Misiones, una normativa de máxima relevancia socioeconómica para la conservación de la biodiversidad y los bienes naturales de la Selva Paranaense (Mata Atlántica).

La modificación, que flexibiliza el uso del suelo al ampliar la superficie destinada a actividades productivas, fue aprobada el pasado 22 de octubre por la Cámara de Diputados de la provincia. La iniciativa, impulsada por el legislador Miguel Núñez (PRO), contó con el respaldo de la mayoría de los bloques políticos (UCR, PRO, Movimiento por lo que Viene, Encuentro Misionero, La Libertad Avanza, Partido Libertario, entre otros) y solo registró el rechazo del Partido Agrario y Social (PAyS).

“Desde la Fundación Vida Silvestre promovemos de forma continua el fortalecimiento de los umbrales de protección en las normativas orientadas al manejo sustentable y la conservación de los recursos naturales”, expresó Sebastián Fermani, director de Conservación de la organización. “Misiones es una de las provincias con mayor biodiversidad del país. Por ello, cualquier medida que implique la intensificación de usos productivos o la posible alteración de la estructura y dinámica biológica del bosque genera preocupación y exige nuestro permanente seguimiento”, advirtió.

La reforma modifica el umbral de pendiente en la Categoría II, catalogada como Amarilla (una de las tres categorías establecidas por la Ley Nacional 26.331 para la protección, enriquecimiento, restauración y manejo sostenible de los bosques nativos y sus servicios ambientales), del Ordenamiento Territorial. Eleva del 15% al 25% el límite de pendiente a partir del cual los terrenos con cobertura de bosque nativo quedan clasificados en esa categoría. Esto redefine qué áreas quedan bajo protección estricta y cuáles permiten usos de menor impacto.

De esta manera, se habilitan usos productivos sin desmonte, tales como sistemas silvopastoriles, cultivo de yerba mate bajo sombra y enriquecimiento forestal con especies nativas maderables, sin permitir el desmonte total ni modificar el estatus de conservación del bosque.

Cuántas hectáreas son

En Misiones hay 967.192 hectáreas clasificadas en la Categoría II (Amarillo) -sectores de mediano valor de conservación-, según los registros oficiales del Ordenamiento Territorial de los Bosques Nativos. De ese total, el territorio comprendido con la nueva habilitación (elevar del 15% al 25% el umbral de pendiente a convertir) alcanzaría unas 50.000 hectáreas.

La Categoría II (Amarillo) incluye bosques en propiedades privadas, reservas privadas de usos múltiples, áreas de la Reserva de Biosfera Yabotí, bosques protectores de pendientes o cursos de agua, y fajas ecológicas.

Para dimensionar la importancia de la Categoría en el Ordenamiento Territorial de Bosques en la provincia, cabe recordar su distribución:

  • Categoría I (Rojo / Alto valor): 223.468 hectáreas.
  • Categoría II (Amarillo / Mediano valor): 967.192 hectáreas.
  • Categoría III (Verde / Bajo valor): 447.487 hectáreas.
  • Superficie total declarada de bosque nativo: 1.638.147 hectáreas.

¿Por qué evitar el desmonte y la intervención en pendientes?

En el territorio misionero, la protección de la cubierta vegetal en terrenos inclinados resulta crítica por diversos factores ambientales e hídricos.

El suelo de la provincia (la característica tierra colorada arcillosa) es altamente susceptible a ser lavado. La combinación de lluvias torrenciales con la inclinación del relieve hace que, sin árboles, el agua corra a gran velocidad por la superficie. Las raíces de la selva funcionan como un anclaje natural; al removerlas, las tormentas arrastran la capa superficial fértil. Recuperar tan solo unos centímetros de ese suelo fértil tarda cientos de años.

Además, los bosques nativos actúan como una “esponja” reguladora y de esa manera, como prevención de inundaciones. Cuando se desmonta una pendiente, el agua de lluvia ya no se infiltra en la tierra, sino que se transforma de inmediato en escorrentía superficial. En épocas de lluvias abundantes o bajo fenómenos climáticos intensos, como actualmente el fenómeno El Niño, esta agua baja en masa, provocando el desborde inmediato de arroyos, cortes de rutas, e inundación de zonas rurales y urbanas.

La conservación del monte en pendientes también protege las cuencas hidrográficas y el agua potable.
Las pendientes dirigen el agua directamente hacia los arroyos. Si la ladera está pelada, el agua arrastra toneladas de lodo, sedimentos y agroquímicos hacia los ríos. Esto no solo destruye la fauna acuática, sino que enturbia los arroyos, colmata los causes y encarece o imposibilita el proceso de potabilización para el consumo humano.

El rol de la autoridad de aplicación y plazos administrativos

Pese a la ampliación de los márgenes de uso del suelo, Fermani remarcó que las intervenciones seguirán sujetas a la evaluación del Ministerio de Ecología de Misiones, autoridad de aplicación de la norma. El referente de Vida Silvestre confió en que el organismo “velará para que estas propuestas no conduzcan a una afectación significativa del bosque nativo, la conversión de ecosistemas o la fragmentación del hábitat de especies emblemáticas como el yaguareté”.

Por último, la reforma busca agilizar los trámites para la reactivación productiva en predios de Categoría III (Verde) que tuvieron uso agropecuario previo y carecen de regeneración. Para ello, establece un plazo máximo de 60 días hábiles para que el Ministerio de Ecología apruebe o rechace los proyectos. De no mediar respuesta en dicho lapso, la solicitud se considerará aprobada por silencio administrativo, con verificación posterior por vía satelital.

Fotos: Rulo Bregagnolo.