Rolón, el médico humanista que protegió el monte para cuidar a los guaraníes

Hace 34 años falleció Luis Honorio Rolón, quien abrazó la causa ambientalista para cuidar no solo al monte sino y fundamentalmente a los guaraníes en Misiones.

Oriundo de Puerto Iguazú, nació el 27 de julio de 1945 y falleció el 15 de enero de 1992. Fue médico, ambientalista, indigenista, político y escritor, dejando una hermosa huella en la tierra colorada.

Rolón se desempeñó como Subsecretario de Ecología en el Ministerio de Ecología (1987-1989). Fue uno de las mentes centrales para la definición y puesta en marcha del Sistema Provincial de Áreas Protegidas. Durante su gestión, se crearon parques provinciales y las primeras reservas municipales y privadas.

Pero además, militó la conservación de la naturaleza y la cultura a través de la publicación del boletín “Yasy Yateré”, destinado a escuelas, y la divulgación de cortos a través de la televisión.

Como funcionario, impulsó la prohibición de tenencia de animales silvestres y la veda de caza, resistida entonces pero muy importante dado que ayudó a sembrar conciencia sobre el cuidado de la fauna íctica.

Inició, en 1984, junto a Angela Sánchez, un trabajo social para acercar apoyo al pueblo guaraní. Fundó la Comunidad Aborigen Fortín Mbororé, con la Escuela Bilingüe N.º 807 y el Museo Histórico Regional Mbororé. Como médico, ofreció atención gratuita a las comunidades indígenas y trabajó incansablemente para visibilizar su cultura y derechos.

Defensor de la historia regional, escribió libros. Entre sus obras se destacan Santa María del Iguazú (1988), El canto sagrado (1993) y Reservas Naturales Misioneras (1998, junto a Juan Carlos Chébez).

“Rolón fue un médico humanista y lleno de sueños como sus hermanos los Mbyá, que no escatimó esfuerzos en defensa de la naturaleza, y también de los hijos genuinos de esa selva avasallada”, no recuerda Adolfo Colombres, en el Prólogo de  “El Canto Sagrado”.

Para leer el Libro Santa María del Iguazú, de su autoría.