Por María Alvez, Asociación Biblioteca Popular Puerto Azara.
El 14 de abril de 1996, el pueblo misionero se expresó en las urnas en el marco del plebiscito por la represa hidroeléctrica de Corpus Christi, en una instancia histórica de participación ciudadana en la defensa del territorio y los bienes comunes.
A tres décadas de aquel hecho, recordamos con orgullo esa gesta colectiva que consolidó un hito en materia de decisión popular sobre cuestiones ambientales. Asimismo, destacamos que nuestra comunidad de Puerto Azara también debió organizarse y resistir, junto a organizaciones de Misiones y del Brasil, frente a otro proyecto de similares características como lo fue Garabí-Panambí, que implicaba el riesgo concreto de desaparición de nuestro pueblo y que finalmente fue desactivado por la lucha social.
Sin embargo, lejos de tratarse de debates saldados, estos proyectos resurgen periódicamente. Por ello, reafirmamos nuestra oposición a iniciativas que solo apuntan a facilitar grandes negocios entre los Estados y el capital transnacional, dejando a las poblaciones expuestas al daño ambiental, el despojo territorial y el deterioro de las condiciones de vida.
En ese sentido, sostenemos la necesidad de avanzar hacia un modelo energético popular, que garantice servicios accesibles y tarifas justas para las familias. Resulta inadmisible que en una provincia afectada por emprendimientos como Yacyretá y con infraestructura energética en su territorio, como la represa de Puerto Libertad, las familias continúen siendo asfixiadas por tarifas desproporcionadas.
A 30 años del No a Corpus, reafirmamos nuestro compromiso con la defensa del ambiente, la soberanía sobre nuestros ríos y el derecho de nuestros pueblos a decidir.