Tres alemanes, 16 italianos y un sueño: a 100 años de la primera cooperativa de Misiones

Este 2026, Misiones conmemora cien años de dos hitos fundamentales para su identidad: la primera cooperativa provincial y la norma que impulsó el cultivo sistemático de yerba mate, el producto con mayor impacto social, ambiental y económico en el territorio.

Las cooperativas de esta región tienen un sello distintivo, ligado a la siembra planificada de la yerba mate y al impacto de la inmigración. En 1926 se dicta la ley yerbatera y, ese mismo año, tres alemanes y 16 italianos fundan la primera cooperativa en Rincón de Bonpland, actual municipio de Almafuerte“, señala Lisandro Rodríguez, doctor en Ciencias Sociales, historiador de la Universidad Nacional de Misiones y autor del libro Yerba mate y cooperativismo en la Argentina, en Canal Doce.

Un cambio de paradigma productivo y social

La normativa de 1926 sobre colonización yerbatera —integrada en los reglamentos de la Dirección General de Tierras del Estado Nacional— transformó la estructura demográfica y productiva de la región. Hasta mediados de la década de 1920, la yerba consumida en Argentina procedía de la recolección silvestre o de importaciones de Brasil y Paraguay. Con esta norma, el Gobierno buscó alcanzar el autoabastecimiento impulsando el cultivo organizado y el asentamiento en la frontera.

¿Qué llevó a los pioneros a asociarse? Rodríguez explica que, aunque los colonos contaban con barbacuás (sistemas tradicionales de secanza), carecían de molinos. Para superar esta limitación económica, unieron recursos para adquirir equipamiento propio.

Además, el historiador destaca un valor político crucial para la época: la vivencia democrática. “Misiones era un Territorio Nacional y su gobernador era designado por el Presidente; los vecinos no podían votar a sus autoridades. En ese contexto, las cooperativas se convirtieron en un espacio cívico donde los colonos sí podían organizarse, votar y decidir sobre su propio destino“.

Cronología de las pioneras

  • 26 de diciembre de 1926: Nace la Cooperativa Agrícola Tabacalera y Yerbatera de Rincón de Bonpland, presidida por Bernardino Bertolotti e inscripta oficialmente en 1930. Más allá de comercializar cosechas, la entidad proveía herramientas, insumos, créditos y gestionaba la mejora de caminos rurales.
  • 17 de noviembre de 1929: Se crea la Cooperativa Agrícola Limitada de Oberá por iniciativa de inmigrantes para procesar materia prima, convirtiéndose en un motor productivo para la zona central.
  • 10 de enero de 1930: En Leandro N. Alem se funda la Cooperativa Agrícola Limitada de Picada Libertad con idéntico propósito comunitario.
  • 24 de julio de 1930: Nace la Cooperativa Agrícola Mixta de Montecarlo Limitada, orientada a evitar los abusos de intermediarios y mejorar las condiciones de venta.
  • 29 de marzo de 1931: Se funda la Cooperativa Agrícola de Eldorado para defender a los productores ante la caída de precios y la falta de apoyo comercial de la Compañía Eldorado.

Evolución hasta el presente

  • 1935 – 1950: Con la creación de la Comisión Reguladora de la Yerba Mate (CRYM), se afianzan referentes regionales como las cooperativas de Oberá y Picada Libertad.
  • 1960 – 1980: Ante la falta de infraestructura estatal, el modelo cooperativo se expande a los servicios públicos. Entidades como CELO (Oberá), CEEL (Eldorado) y las cooperativas eléctricas llevan luz, agua potable y otros servicios a sectores rurales y urbanos.
  • A partir de 1980: Se fortalece la Federación de Cooperativas de Misiones (FEDECOOP). Las entidades diversifican su producción, incursionan en la exportación de té y yerba canchada, y posicionan marcas propias en góndola.
  • A partir de 2000: El movimiento abarca desde la actividad yerbatera y láctea hasta la piscicultura, el turismo rural y las cooperativas de trabajo.

Actualmente, Misiones cuenta con 70 cooperativas activas que cubren distintas etapas de la cadena de valor (acopio, molienda, industrialización y comercialización) de distintos productos, además de proveer servicios esenciales como agua y energía.

A un siglo de sus primeros pasos, el cooperativismo agrícola sigue siendo el pulmón social y económico de la chacra: el espacio donde pequeños y medianos productores unifican fuerzas para agregar valor, competir en el mercado y garantizar su arraigo en la tierra.