Educación Popular, Democracia Participativa y la Crisis Ambiental

Por Lic. Raúl Alberto Aramendy Romero.

La Educación Popular tuvo sus momentos de auge en América Latina y hoy parece estar “detrás de la floresta” de los acontecimientos más trascendentales, quizás refugiada en importantes y buenas experiencias que continúan dándose en ámbitos de los movimientos sociales y populares.

Desde la Educación Popular, ¿no valdría la pena preguntarse en qué puede contribuir a la construcción de conciencia, al aprendizaje y a la efectividad de las acciones transformadoras, en lo referente a la creciente crisis ambiental que sufrimos, sobre todo a la crisis energética y climática? ¿Puede ayudarnos, de algún modo, la Educación Popular a enfrentar los desafíos de la Crisis Climática, Energética, Ambiental, en la que estamos cada vez más inmersos y más aceleradamente?

En aquella oportunidad me pidieron que lo que tenía preparado para exponer en 60 minutos lo haga en solo 30. Tuve que adoptar un estilo telegramático y, a la vez, priorizar, de los tres componentes de esta reflexión, el denotar la crisis energética, climática y ambiental, decir algunas pocas palabras sobre la EP, si llego a tiempo, y nada (o casi nada) sobre Democracia Participativa, por ahora. De todos modos, dejo el PowerPoint y el texto de mi intervención en manos de los organizadores por si hubiere algún interesado en verlo completo.

Y me dispuse al telegrama entonces. Y aquí va ahora como primer texto de una columna en el portal Paranaense.

La naturaleza de la crisis civilizatoria

Antes que nada debemos preguntarnos: ¿Existe tal Crisis Ambiental, Climática y Energética, o es un mero invento, un delirio catastrófico de los ecologistas?

Por ello es necesario ubicar esta CRISIS (seguiré poniéndole mayúsculas a esa palabra y ya verán por qué) con algunos datos y un par de reflexiones para “justificar” el que la Educación Popular deba realizar, quizás, un inmenso esfuerzo por contribuir a su superación.

Parto por adherir a la hipótesis de que “la Crisis fundamental de la humanidad hoy es una Crisis en las relaciones de los seres humanos con la Naturaleza”.

Lo que profundiza la Crisis que arrastramos desde el nacimiento del capitalismo, como es la Crisis de las relaciones de los seres humanos entre sí.

Como esta Crisis afecta las bases materiales mismas de la civilización hegemónica, es una Crisis energética y de los recursos materiales, y no solo ya una Crisis de la modalidad de relaciones de los seres humanos entre sí.

Es una Crisis de disponibilidad futura de los recursos para sostener esta, o cualquier otra, civilización. Podemos afirmar, sin temor a equivocarnos, que estamos cada vez más dentro de una “Crisis civilizatoria”. Una civilización en Crisis.

Lecciones de la historia y colapso de recursos

Cuando la Crisis afecta las bases energéticas de una sociedad, y más aún cuando esas afectaciones son tan globales como las actuales, estamos a las puertas de una catástrofe civilizatoria que puede dar como resultado una nueva civilización, o un retroceso a estadios muy anteriores de esta misma civilización, o incluso a la desaparición de las especies en crisis. Entre ellas la nuestra, la de los seres humanos.

Desde ya hace varios años vienen diciéndonos que la especie en mayor peligro de desaparición es la especie humana. Si no es la mayor, es la que más debiera importarnos por ser parte de ella, ¿verdad?

Sobre desapariciones de especies tengo aquí muchísimos datos. Vamos a adelantar algunos, como ejercicio demostrativo de que la Crisis no es ningún invento trasnochado.

Por el tiempo me veo obligado a dar solo uno y espero que sea suficientemente ilustrativo.

Datos de las Naciones Unidas: desaparecen, en el mundo, no menos de 27.000 especies por año. Es decir, 74 por día o tres especies por hora. Cuando terminemos esta lectura de “Paranaense” habrá 6 especies menos en el planeta.

Un ejemplo: cuando la Crisis energética afectó a la civilización teotihuacana (en México). Según creen los estudiosos del caso, esa civilización se consumió las reservas energéticas sobre las que se asentaba, desapareció sin dejar rastros de su destino, solo esos magníficos templos del Sol y de la Luna, que testimonian la grandeza vivida hasta la extenuación y el fracaso.

En la España anterior a la época del Imperio romano —nos informa un historiador, también romano— una ardilla podía recorrer toda la península sin bajarse de los árboles. La base energética fundamental del Imperio romano fue la leña. La Hispania conquistada era uno de sus principales proveedores de leña. Vean la desertificación creciente y ya profunda de España. Lo pueden ver hasta por Internet, en fotos satelitales muy esclarecedoras, los que no tengan la posibilidad de recorrerla, como tuve yo. Parece que el Sahara ya llegó a Europa. El recurso fue escaseando en las cercanías del Imperio romano y cada vez había que ir a buscarlo más lejos. La Crisis energética creaba bases materiales para la profundización de las Crisis económico-sociales, políticas y culturales de ese Imperio. Se terminó gastando más leña en buscarla que la leña obtenida en dichas búsquedas. Y nadie podía pagar con dos carromatos de leña la obtención de un carromato de leña. El Imperio no podía sostenerse más, no importaba cuántas legiones tenía. Se incendió Roma. Roma terminó devorándose a sí misma.

Pregunto: ¿cuándo, en qué momento de los próximos años, extraer un barril de petróleo va a costar un barril de petróleo? Porque para extraer petróleo, carbón o gas, la base energética de la civilización actual, conducida por la modalidad capitalista, hace falta energía.

El conjunto de graves problemas que está generando la civilización basada en el crecimiento económico y la modalidad capitalista tiene que ver con los bosques, como acabamos de observar, con la extinción de las especies, y también con la contaminación, el crecimiento de la distancia entre ricos y pobres, la superpoblación, el deterioro de las condiciones sanitarias y de salud.

Pero por sobre todo están tres temas interrelacionados que nos llevan a afirmar que NO HAY CRECIMIENTO SUSTENTABLE POSIBLE.

Puede haber otro desarrollo que sí sea sustentable, pero, por lo que voy a tratar de demostrar a continuación, siempre basándome en importantísimas aportaciones de quienes se dedican a estudiar la Crisis actual y sus posibles alternativas, solo será posible con cambios muy profundos y radicales.

Comprendiendo la función exponencial

Voy a detenerme un poco en la relación entre crecimiento de la población, crecimiento económico y la energía como recurso imprescindible.

Para reclamarle, luego, a la Educación Popular que nos ayude con el conocimiento y con la conciencia de estas cuestiones.

Una cuestión clave es que sé que nos resulta difícil entender la Función Exponencial en Aritmética.
Diré algo al respecto porque es clave para entender el porqué “o crecemos o nos volvemos sustentables”, ya que ambas cosas serán imposibles. Más allá de que estoy convencido de que en algunos lugares hay que seguir creciendo y en otros hay que decrecer rápidamente.

Pero siempre, siempre mismo, habrá que definir un “otro modo de crecer”.

Voy a basarme en los trabajos de Albert Bartlett, doctor en Física de la Universidad de Colorado (EE. UU.).

La Función Exponencial se usa para describir el tamaño de cualquier cosa que está en continuo crecimiento. Por ejemplo: cinco por ciento al año. Hablamos de una situación donde el tiempo requerido para que esa cantidad creciente crezca en una fracción fija, cinco por ciento. Y tomamos a un año como el tiempo constante.

Veamos un ejemplo: un crecimiento constante del 5 % al año. Sabemos que… si crece al 5 % en un año, entonces también hace falta un tiempo concreto para crecer un 100 %. A este tiempo, más largo, llamaremos “tiempo necesario para doblarse”, llegar al doble, al 100 %.Podemos calcular el tiempo necesario para doblarse, multiplicarse al doble, podríamos decir. Para ello usamos la fórmula siguiente: $T_2 = 70 / \text{\% crecimiento}$. Así, un crecimiento del 5 % tiene un tiempo necesario para doblarse de $T_2 = 70 / 5 = 14$ años.

¿De dónde sale ese 70? Explico:$70 = 100 \ln 2 = 69,3$. Esto es 100 por el logaritmo natural de 2, porque buscamos la duplicación. Si quisiéramos triplicar usaríamos el logaritmo natural de 3.

Esto es una aproximación a la realidad.

Por esta vez usaremos el 70 para los cálculos que vamos a hacer

Veamos un ejemplo: un gasto determinado, cualquiera, se duplica cada 9 años. Esto nos da 7,8 % anual.

Pero si digo cómo crece anualmente no soy tan claro y explícito como si digo que se duplica cada 9 años.

Es mucho más fácil entender un crecimiento en términos de cada cuánto tiempo se dobla la cantidad inicial que entenderlo a través de ver cuánto crecemos anualmente.

Otro ejemplo: el interés compuesto. Vamos a suponer que deposito un peso o un real, da lo mismo, aunque mejor un euro, para ver más claro, en el Banco, a un interés anual del 7 %. ¿Qué cantidad de dinero habrá en la cuenta al cabo de 300 años? Fórmula: $T_2 = 70 / 7 = 10$ años.

El dinero se me duplica, o se me dobla, cada 10 años.$300 / 10 = 30$ veces.

Como en 300 años caben 10 años treinta veces, un euro se convierte en 2 (su doble) multiplicado por sí mismo 30 veces. O sea, 2 elevado a la 30.ª potencia: un euro se ha convertido, en 300 años, en 1.073.000.000 (mil setenta y tres millones de euros, o reales, o pesos, según en qué moneda invertí).

¡Lástima no vivir 300 años para poder cobrarlos, ¿verdad?!

Prometo traer para la publicación de la segunda parte de esta columna un gráfico de “crecimiento continuo”.

Siempre que queramos graficar un crecimiento continuo nos encontraremos con algo parecido a lo que estábamos diciendo. Lo que era uno en un tiempo de doblarse se convierte en dos, luego en 4, 8, 16, 32, 64…… 128, 256, 512, y en 10 veces de doblarse, solo en 10, se convierte en 1.024 veces lo que era uno.

La ilusión del crecimiento infinito: ajedrez y demanda energética

Una leyenda aclara esto a las mil maravillas: Dice la leyenda que un brahmán hindú inventó el juego del ajedrez y le regaló el primer tablero a su rey. El rey, en agradecimiento, le dejó elegir un regalo. Y el brahmán le pidió que pusiera un grano de trigo en la primera casilla, que doblase los granos en la segunda casilla, los volviese a doblar en la tercera, y así sucesivamente, hasta cubrir las 64 casillas.

El rey pensó: qué brahmán más tonto. Podría haberme pedido cualquier cosa y solo me ha pedido granos de trigo.

¡Que le llenen el tablero!

¿Cuánto es $2^{64}$ menos el grano del primer casillero?

350 veces la producción anual de trigo de todo el planeta del año 2006. Probablemente más trigo que todo el sembrado en toda la historia de la humanidad.
Dice una versión de la leyenda que el rey, al no poder llenar el tablero, mandó a cortar la cabeza del brahmán, riesgo que podemos correr todos los que pretendamos mostrar lo que pasará en nuestro planeta con el crecimiento continuo capitalista en el que estamos embarcados.

Ojo: observemos, usando la experiencia del tablero de ajedrez, que cada vez que nos doblamos la suma es mayor a la sumatoria de todos los dobleces anteriores, juntos.

Ejemplo: el 30 de agosto de 2005 leímos en los periódicos: “Petrobras limitará crecimiento de demanda de gas natural a 11 % anual”. ¿Lo habrá logrado? No lo sé, pero miren lo que pasa aun cuando lo haya logrado. Aplicando la fórmula que ya vimos: $T_2 = 70 / 11 = 6,36$ años más tarde se habrá doblado la demanda.

O sea que para el año 2011, y poco más, el Brasil estaría consumiendo más gas natural, entre el año 2005 y el 2011, que todo el gas natural consumido, acumulado, desde que comenzó a consumirse gas en Brasil hasta el año 2005.

¿Se entiende? De esto se trata cuando medimos el crecimiento continuo y lo pasamos de porcentajes anuales a ver sus duplicaciones periódicas. Nos da otra perspectiva del crecimiento. Las matemáticas develan al fantasma del crecimiento continuo.

Por eso es importante convertir tasas anuales en tiempo para doblarse o duplicarse.

Proyecciones de la población mundial

Ahora, buscando un relámpago de claridad, digamos algo sobre el crecimiento de la población. Veamos el crecimiento continuo para 70 años, que es, aproximadamente, una vida humana.

A un 1 % de crecimiento anual, en 70 años tendremos un factor de crecimiento de 2. Lo que ahora tiene un tamaño, al cabo de 70 años tendrá el doble de tamaño, por aquello de que $70 / 1 = 70$, nos da una duplicación cada 70 años. Si crece a razón del 2 % anualmente se doblará dos veces en 70 años, o sea tendrá cuatro veces su tamaño original. Pero si ese algo crece a razón del 4 % anual, al cabo de 70 años será 16 veces mayor. La población de Brasil crece a una tasa anual de 1 %, más o menos. Y se habla de que tiene unos 200 millones de personas. ¿Cuándo va a duplicarse? Dentro de 70 años.

Para el 2080 habrá 400 millones de personas en Brasil. Cuando los que están naciendo en estos momentos tengan 80 años serán parte de esos 400 millones. Son cálculos generales y estimativos. Los estoy utilizando para ejemplificar.

Veamos un ejemplo a nivel global: el 7 de junio de 1986 las noticias publicaban que la población de la Tierra había alcanzado la cifra de 5.000 millones de habitantes, con una tasa de crecimiento de 1,7 % al año. ¿No creen? ¿No? Eso significa que el tiempo necesario para doblarse es $T_2 = 70 / 1,7 = 41$ años.

O sea, llegaríamos a 10 mil millones para el año 2027, o sea este año. En aquel momento dije: dentro de 17 años. Ya pasaron esos 17 años. También dije en aquella oportunidad que en 41 años más seríamos cuatro veces los que éramos en 1986. Esto quiere decir que en el 2068, cuando los que acababan de nacer en ese año tuvieran 58 años, ya seríamos 20.000 millones. ¡¡Muchísima gente!!

A un ritmo de crecimiento de 1,7 % la población mundial se incrementaría hasta una densidad de una persona por metro cuadrado en la superficie de la Tierra en 600 años. Un período igual al que nos separaba, en la conferencia mía en Brasil, en aquellos momentos, de la llegada de Colón y su pandilla a estas tierras.

Y la masa de la población igualaría a la masa del planeta Tierra en solamente 1.800 años. Un período bastante similar al que nos separaba, en aquel momento, del nacimiento de Cristo.

Eso nos llevaría a imposibles como que la producción mundial de comida deberá triplicar los niveles de producción que teníamos en 1992 para satisfacer las necesidades de una población de 9 mil millones de personas. Ya estamos en más de 7 mil millones, les recuerdo. Y seguimos creciendo. ¿Qué hacer entonces con la población?

Estamos obligados a construir políticas de decrecimiento demográfico. El planeta no soportaría otra cosa. Debemos hacerlo antes de que la naturaleza opte por nosotros con opciones más desagradables.

La paradoja de las bacterias y los límites del planeta

¿Es posible seguir creciendo ininterrumpidamente sin destruir el planeta?

Un último ejemplo para cerrar la primera columna, de las tres que preparé.

Saquemos las calculadoras. Todos sabemos que las bacterias se reproducen duplicándose. Donde hay dos al rato hay cuatro, y luego ocho, y luego 16, etc., etc.

Imaginemos por un momento bacterias creciendo continuamente en una botella. Imaginemos que se doblan cada minuto (en realidad las bacterias se doblan mucho más rápido, pero para el ejemplo servirá considerar que se doblan cada minuto). A las 11 horas hay una bacteria en la botella. Y a las 12 horas la botella está totalmente llena.

Pregunta: ¿En qué momento de esa hora estará la botella medio vacía? ¿A la media hora? ¿O al cabo de tres cuartos de hora?

No, no… a las 11:59, un minuto antes de las 12.Un minuto antes estaba por la mitad y un minuto después se ha doblado la cantidad y se llenó la botella.

Otra pregunta: ¿Si fueras una bacteria cualquiera de la botella en qué momento te darías cuenta de que estás quedándote sin espacio?

A ver: dos minutos antes de las 12 la botella está un cuarto llena. A las 11:57 está $1/8$ llena. Cinco minutos antes de las 12, cuando la botella estaba solo un 3 % llena y un 97 % vacía, ¿nos daríamos cuenta de que solo nos quedan cinco minutos para colmar la botella? Supongamos que a las 11:58 h algunas de las bacterias adivinan que pronto se van a quedar sin espacio. Salen de la botella al espacio exterior y se lanzan a una gran búsqueda en pos de una nueva botella. Navegan mares, cruzan continentes, llegan al Polo Sur, siempre en el tiempo récord de los pocos minutos que les quedan, y… ¡encuentran TRES nuevas botellas! ¡No una, sino TRES! Eso es un colosal hallazgo. Acaban de cuadruplicar los recursos conocidos de botellas.

Pregunta: ¿Cuánto tiempo se va a poder seguir dando el crecimiento continuo como resultado del hallazgo de tres nuevas botellas? A las 11:59 la botella estaba medio vacía. Y a las 12:00 h estaba llena. A las 12:01 la segunda botella estará llena. Y a las 12:02 las cuatro botellas estarán llenas. Donde las bacterias habían tardado una hora en llenar la primera botella de crecimiento, solo han tardado dos minutos en llenar las otras tres botellas.

Parece entonces que no existe un crecimiento continuo sostenible en un mundo finito, en un mundo donde todos los recursos, como el suelo, el agua, los materiales, los combustibles, etc., son finitos.

Conclusiones para el análisis

Resumiendo, hemos visto que:

a) Tasas modestas de crecimiento continuo de un número de cosas acaban dando, rápidamente, cantidades colosales;
b) El crecimiento continuo se manifiesta en forma de interés compuesto, como en las cuentas de ahorro;
c) La tasa de crecimiento de la población actual nos lleva a cifras monstruosas en períodos relativamente cortos;
d) Y que el crecimiento continuo aplicado al consumo de recursos no renovables nos lleva a un rapidísimo agotamiento del recurso.

Ahora estamos comprobando, la mayoría de los que leemos esto, que la mayoría de la gente no tiene ni idea de estos efectos del crecimiento continuo, y por ello seguimos hablando de crecer y crecer, y crecer.
Mundialmente, digo. Cometiendo el error de identificar el crecimiento con desarrollo, como si fueran sinónimos, aunque no lo son.

Ya estamos en condiciones de leer la Crisis energética con nuevos ojos: por lo menos una lectura muy rápida.

Me encantaría recibir vuestros comentarios, preguntas y sugerencias. Y nos encontramos en la Parte Dos. En la parte dos entraremos de lleno en la Crisis Energética… y más.