El dirigente agrario Hugo Sand, presidente de la Asociación de Productores Agropecuarios de Misiones (APAM), fue contundente al evaluar el impacto del proyecto de ley “De inviolabilidad de la propiedad privada”, que modificaría la norma de tierra rural, cuyo tratamiento en el Senado está previsto para el próximo 6 de agosto. “Si se aprueba, será el fin de la familia agraria en Misiones”, sentenció.
“Es un proyecto tramposo que modificará la Ley de Tierras Rurales 26.737 y abrirá definitivamente las puertas a la extranjerización de nuestra Patria”, advirtió Sand en diálogo con Portal Misiones Radio. “No solo permite que los capitales privados se apropien de nuestros recursos, sino que también habilita a otros Estados a comprar tierras en la Argentina, delegando en las provincias la potestad de decidir a quién vender. Es un verdadero despojo a las poblaciones locales”, denunció.
El mapa de la extranjerización actual
La actual Ley de Tierras Rurales pone un tope del 15% al territorio nacional que puede estar en manos extranjeras (unos 40 millones de hectáreas). “Hoy, bajo esa norma, los extranjeros poseen el 5% —cerca de 13 millones de hectáreas—, por lo que aún queda un 10% disponible. Es decir, legalmente la venta podría expandirse a una superficie equivalente a las provincias de Buenos Aires y Corrientes juntas”, detalló el dirigente.
Sand alertó sobre la ubicación estratégica de los capitales extranjeros actuales: zonas de frontera, nodos logísticos clave, regiones mineras, tierras sobre el Acuífero Guaraní y áreas de bosques nativos. Al enumerar a los propietarios, precisó: “Los estadounidenses tienen 2,7 millones de hectáreas, una superficie similar a Misiones; los italianos tienen 2 millones, equivalente a Tucumán; los españoles poseen 1,7 millones, y Gran Bretaña tiene 1,1 millones de hectáreas ilegales porque nos robaron las Malvinas, de las cuales 246 mil hectáreas pertenecen a Joe Lewis en Lago Escondido”. Lo más preocupante, señaló, es que “el presidente Javier Milei quiere dar luz verde para extender, sin límites, esa superficie”.
El titular de Apam advirtió que el interés extranjero se concentra en áreas críticas: “El 90% de los límites de Misiones son fronteras con Paraguay y Brasil a través de los ríos Uruguay y Paraná. Hoy en día, un total de 36 municipios del país ubicados en estas zonas de seguridad ya superan el 15% de extranjerización, y cuatro de ellos exceden el 50%, lo que significa que más de la mitad del municipio corresponde a un dueño extranjero”.
El origen y el engranaje de la entrega
Al rastrear el origen de esta problemática, Sand recordó que el proceso comenzó en 1996, bajo la presidencia de Carlos Menem, cuando se autorizó la venta de 8 millones de hectáreas en zonas de seguridad de frontera. “Fue en ese momento cuando desembarcó en la región la empresa forestal de capitales chilenos”, recordó.
Frente al escenario actual, el dirigente cuestionó los intereses políticos vigentes: “¿Por qué hoy Javier Milei, la UCR, el PRO y algunas bancas provinciales insisten en habilitar más territorio para los extranjeros? ¿Por qué quieren vender la Patria?”. Para Sand, este debate legislativo no es un hecho aislado, sino parte de un engranaje más amplio de desmantelamiento soberano.
En ese sentido, enumeró las recientes medidas del Gobierno nacional:
- La derogación de la Ley de Emergencia Territorial Indígena (26.160), que frenaba los desalojos.
- La quita de facultades al Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM), desprotegiendo a productores y tareferos.
- El desguace del INTA y el INTI, pilares del desarrollo científico y productivo.
- La modificación de la Ley de Glaciares para habilitar la minería.
- La implementación del RIGI, que otorga beneficios impositivos y aduaneros por 30 años para la explotación de bienes comunes.
- La concesión por 25 años de la Vía Navegable Troncal Paraná-Paraguay al consorcio privado belga Jan De Nul, por donde sale el 80% de la producción del país.
Por todo esto, concluyó: “Queda claro que esta reforma busca la extranjerización de la tierra, el agua y los minerales. Solo les falta este paso legal para avanzar con la ocupación del territorio”.
El impacto en la tierra roja
Trasladando la problemática a la realidad misionera, Sand expuso un escenario preocupante: “En Misiones, una sola empresa forestal de capitales chilenos concentra el 27% del territorio, asentada sobre las tierras rojas más profundas y fértiles, ideales para la producción de alimentos. Los misioneros necesitamos producir comida, pero si esta norma prospera, este esquema de concentración no hará más que crecer”.
Asimismo, manifestó su temor por la explotación intensiva y desregulada del patrimonio natural, ejemplificando con el predio del INTA en San Antonio, que alberga valiosos ejemplares semilleros del milenario Pino Paraná: “Bajo este modelo, ese espacio podría privatizarse y reconvertirse al monocultivo de especies exóticas”.
Entre las consecuencias directas, el dirigente anticipó el desplazamiento de pueblos originarios y productores, la reprimarización de la economía y la pérdida total de autonomía alimentaria y ambiental. De aprobarse la norma en el Senado, sentenció: “Estaremos ante la desaparición de las comunidades guaraníes y de la familia agraria misionera”.
El dirigente fue enfático al recordar que los recursos de la provincia tienen un valor que trasciende lo mercantil: “La tierra, el agua, los ecosistemas, las semillas nativas y criollas, y las fuentes de energía tienen una función social, no meramente económica. De ellos depende la subsistencia tanto de las familias urbanas como de las rurales. Todo lo que garantiza el equilibrio ambiental y la producción de alimentos está en juego con este proyecto tramposo”.
Un mensaje a los senadores misioneros
Respecto a la postura que adoptarán los senadores nacionales por Misiones, Sonia Rojas Decut, Carlos Arce y Martín Goerling, el próximo 6 de agosto, Sand fue tajante: “Por la forma en que vienen votando, dando luz verde a leyes que destruyen al pueblo, dudo de su patriotismo y de su amor por la tierra roja. Si aprueban este proyecto, la historia los recordará como vendepatrias”.
Para finalizar, rescató la histórica consigna de la Asociación que fundó a principios del año 2000 al calor de los tractorazos agrarios: “La chacra no se vende, la chacra es Patria”.