La agrupación ambiental formalizó hoy una acción de amparo ante la Justicia Federal de Puerto Iguazú contra la Administración de Parques Nacionales (APN) y el Estado Nacional. Exige la nulidad de la Resolución que autoriza eventos sociales en el área protegida. Calificó esta norma como “un experimento” que puede convertirse en “una tragedia ecológica para las generaciones presentes y futuras”. Advierten que “no se puede gestionar un Parque Nacional bajo el método de ‘ensayo y error’ sin comprometer la integridad de la biósfera”.
Posadas, 16 de enero de 2026. La Asociación Civil Orembaé, dedicada a la defensa del patrimonio natural y cultural, presentó una acción de amparo ambiental ante la Justicia Federal de Puerto Iguazú contra la Administración de Parques Nacionales (APN) y el Estado Nacional. El objetivo de la demanda es que se declare “la nulidad absoluta e insanable de la Resolución APN N° 460/2025”, la cual autoriza la realización de eventos sociales de hasta 60 personas en áreas protegidas bajo un régimen “experimental” y simplificado, en el Área Cataras del Parque Nacional Iguazú.
Orembaé calificó esta norma como “un experimento administrativo” que puede convertirse en “una tragedia ecológica para las generaciones presentes y futuras” y en ese marco es que además solicita una medida cautelar de no innovar para que se suspendan de inmediato los efectos de esta norma y se prohíba autorizar cualquier evento hasta que se dicte una sentencia definitiva.
La nueva norma
En diciembre pasado se conoció que la Administración de Parques Nacionales (APN) aprobó un régimen excepcional, transitorio y experimental que autoriza la realización de microeventos de hasta 60 participantes en sectores de uso público intensivo del Área Cataratas del Parque Nacional Iguazú. La medida, formalizada a través de la Resolución 460/2025 (RESFC-2025-460-APN-D#APNAC) y firmada el 18 de diciembre de 2025, introduce un procedimiento simplificado de evaluación ambiental con vigencia por un año.
Las objeciones
La acción judicial de Orembaé, presentada ante la Justicia Federal de Puerto Iguazú (Expte. FPO 78/2026. Autos: ASOCIACION OREMBAE c/ ADMINISTRACION DE PARQUES NACIONALES – ESTADO NACIONAL s/AMPARO AMBIENTAL) observa al menos cuatro aspectos de esa medida que son contra producentes para las áreas protegidas y que se enumeran a continuación:
- Violación de la Evaluación de Impacto Ambiental (EIA): “La nueva norma pretende asimilar estos eventos a proyectos de ‘impacto insignificante’ (Tipo 4), eludiendo el Informe de Impacto Ambiental que la propia normativa de Parques Nacionales (Res. 639/2023) exige para eventos especiales”, explicó el representante legal de la Asociación, el Dr. Martin Ferroni.
- Riesgo Ecosistémico e Incertidumbre: “La APN admite el carácter ‘experimental’ de la medida, lo que vulnera el Principio Precautorio. No existe sustento técnico que garantice que estos eventos no superen la capacidad de carga del Área Cataratas, un sitio de fragilidad biológica extrema”, detalló el abogado.
- Omisión de Consulta a Pueblos Originarios: “Se ha ignorado el derecho a la Consulta Previa, Libre e Informada (CPLI) de las comunidades indígenas con presencia en el área del Parque Nacional Iguazú, obligación de jerarquía supralegal según el Convenio 169 de la OIT”, aseguró Ferroni.
- Retroceso en la Protección: La asociación denuncia un “salto al vacío normativo” y una regresión ilegal, ya que se están reduciendo los estándares de protección ambiental previamente alcanzados en la gestión del parque.
“No se puede gestionar un Parque Nacional bajo el método de ‘ensayo y error’ sin comprometer la integridad de la biósfera,” sostiene la demanda presentada por la Asociación. “El impacto ambiental real no se mide por un evento aislado, sino por la suma de ellos sobre ecosistemas frágiles que ya soportan una presión significativa”, agrega.
La Asociación Civil Orembaé, ponderó Ferroni, “reafirma su compromiso con la tutela del ambiente y la defensa de los derechos colectivos, apelando a la Justicia para evitar que un ‘experimento administrativo’ se convierta en una tragedia ecológica para las generaciones presentes y futuras”.