Cómo salvar a los últimos gigantes de la Selva Paranaense

Un nuevo y exhaustivo documento técnico aporta datos críticos sobre la vulnerabilidad de la milenaria Araucaria angustifolia (pino Paraná) y traza una hoja de ruta urgente para garantizar su supervivencia.

Se trata del “Informe: Evaluación de Representación y Estudio Poblacional de Araucaria angustifolia en el Parque Provincial Caa Yari” (en guaraní, Ka’a Jaryi), elaborado por el guardaparque Claudio Cardozo, revisado en abril de 2026.

El vacío legal y el fantasma del fuego

El informe saca a la luz una debilidad institucional histórica: el Proyecto Parque Caa Yari (de 4.783 hectáreas) formalmente no está creado por ley. Actualmente, el ex predio del IPS figura apenas como un lote dentro de la Reserva de Biosfera Yaboty bajo la categoría de Reserva de Uso Múltiple. Esta falta de normativa de creación —reconocida como una debilidad en el propio Plan de Gestión de Yaboty— complejiza su blindaje definitivo.

Aunque el Ministerio de Ecología provincial asumió el control del área en 2006, el conocimiento científico sobre este ecosistema llega con retraso. Ese mismo año, un severo incendio forestal arrasó con 120,8 hectáreas en la zona y, a pesar de relevamientos avifaunísticos posteriores (como los de Aves Argentinas en 2023), hasta la fecha no existían datos poblacionales concretos sobre el Bosque Húmedo de Araucaria en este sector.

A esto se suma otra inconsistencia: el área está catalogada bajo la Categoría II (amarilla) de ordenamiento ambiental. Los autores señalan que esto se hizo de forma arbitraria, sin diferenciar que allí confluyen el Bosque Atlántico del Alto Paraná y el Bosque Húmedo de Araucarias. Este último es el ambiente más amenazado del mundo y el hábitat crítico del Monumento Natural Provincial Araucaria angustifolia.

Un ecosistema singular en el corazón de Fracrán

Ubicado en el Municipio de Fracrán (Departamento Guaraní), a 20 kilómetros de la Ruta Nacional 14 y atravesado por la Ruta Provincial 15, el área de Caa Yari destaca por su valor social y ecológico:

  • Convivencia multicultural: El sector oeste del territorio, en las márgenes del arroyo Soberbio, alberga el asentamiento permanente de comunidades originarias de la parcialidad Ava Chiripa (Ygua Pora, Takua Poty e Yvyrayti).
  • Punto de encuentro ecológico: Es una zona de transición única donde coexisten dos tipos de selvas en diferentes estados de conservación.
  • Refugio crítico: Del Bosque Húmedo de Araucarias a nivel global solo subsiste el 3% de su superficie original.
  • Un tesoro genético: La población de araucarias de Caa Yari posee caracteres genéticos únicos y diferenciados de otras reservas, lo que la vuelve indispensable para mantener la variabilidad y evitar la deriva genética de la especie.

Radiografía de los pinos de Caa Yari: pocos pero sanos

El relevamiento arrojó precisiones numéricas sobre el estado de la población:

Se evidenció una baja representación: El Bosque Húmedo de Araucaria ocupa apenas 76 hectáreas, lo que representa un alarmante 1,59% de la superficie total del proyecto del parque.

El censo registró una población pequeña de 381 árboles vivos, con una densidad promedio de 5 ejemplares por hectárea. La buena noticia es que los árboles gozan de excelente salud, vigor y muestran una clara tendencia al crecimiento gracias a un alto porcentaje de ejemplares juveniles.

En contraste, la oportunidad de regeneración natural está severamente reducida a solo 22 hectáreas. El sotobosque se encuentra actualmente dominado por bambúceas de la especie takuapi (Merostachys claussenii Munro), una planta invasiva que colonizó con fuerza la zona oeste, precisamente donde impactó el incendio forestal del año 2006.

Las principales amenazas bajo la lupa

El impacto de la Ruta Provincial 15: Los expertos advierten que existe una alta densidad de plantas juveniles y hembras semilleras muy cerca del actual trazado de tierra. Cualquier obra de ampliación o despeje afectará gravemente a los ejemplares por el “efecto borde”, y el impacto estructural sería aún mayor en caso de avanzar con un proyecto de asfaltado.
El peligro de incendios en copas bajas: Las condiciones estructurales de los árboles los hacen vulnerables al fuego. La altura base de la copa de esta población promedia los 10 metros; sin embargo, el primer cuarto de la población apenas supera los 6 metros de altura, lo que facilita que un incendio superficial se transforme rápidamente en un fuego de copa destructivo.

Hoja de ruta: ¿Qué medidas urgentes se deben tomar?

Para mitigar los riesgos y asegurar el futuro de este Linaje único, el informe de los guardaparques propone tres acciones inmediatas de manejo:

*Relocalización vial: Modificar el trazado planificado para la Ruta Provincial N° 15 en el sector específico que fragmenta y afecta de forma directa al rodal de araucarias estudiado.

*Restauración activa: Implementar una estrategia de recuperación por claros y enriquecimiento con plantación de Araucaria angustifolia en las zonas degradadas periféricas, con el fin de aumentar la población y el tamaño efectivo del rodal.

*Reversión del trazado viejo: Transformar el actual tramo conflictivo de la Ruta 15 en un sendero pedestre angosto, destinado exclusivamente a la observación de la naturaleza, la educación ambiental y tareas de fiscalización, dotándolo de cartelería e infraestructura blanda.

Finalmente, el documento insta a recolectar semillas de las zonas con mayor variabilidad, desarrollar huertos semilleros protectores hacia latitudes más altas para amortiguar el cambio climático y ejecutar planes de restauración tanto en áreas protegidas como en propiedades privadas colindantes.

Fotografía de portada: Sergio Moya.